Diciendo y Haciendo LLEGÓ A MONTERÍA

DICIENDO Y HACIENDO LLEGÓ A MONTERÍA

Por: Nadya Hernández

Durante décadas hemos escuchado el adagio popular “del dicho al hecho hay mucho trecho”. Los colombianos lo apropiamos, y aprendimos a desconfiar de la palabra, de las causas. Hoy creemos que llegó el momento de darle la vuelta a esa forma de ver el mundo. Vamos a volver realidades las ideas construidas por los jóvenes en favor del cambio social.

Desde Movilizatorio estamos liderando Diciendo y Haciendo, una iniciativa que cuenta con el apoyo de la Embajada de Suecia, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo-PNUD y Heart For Change, y que busca empoderar a los jóvenes para que transformen realidades adversas con las que conviven miles de ciudadanos colombianos.  

El camino que emprendimos comienza en Apartadó, Montería y Florencia, tres municipios que han visto crecer liderazgos juveniles que han tomado distintas banderas (género, medio ambiente, innovación, arte y cultura, etc.), y que convergen en la apuesta de transformar, apelando al poder de la ciudadanía, aquello que necesita ser transformado y muchas veces permanece invisible.

Este proyecto que involucra jóvenes entre 18 y 30 años, desarrolla su segunda fase a través de un campamento de tres días, durante el cual buscamos conocernos mejor entre colombianos, construir confianza y afianzar los procesos de diálogo, ideación colectiva e identificación de oportunidades.

Vivimos el primero de estos campamentos el 28 al 30 de julio, en Montería. Durante el fin de semana los participantes compartieron sus experiencias, metas, y retos; y el equipo de Movilizatorio facilitó el uso de diferentes metodologías para lograr identificar las posibilidades de fortalecer la experiencia local a partir del uso de tecnología y distintos procesos de innovación social.

Por medio del diálogo y la construcción colectiva obtuvimos algunas lecciones que podrían ser asumidas por los jóvenes que están luchando por transformar su entorno en cualquier rincón del país:

  • La construcción de consensos es un arte: trabajar juntos no significa obviar las diferencias. El primer paso puede ser estar de acuerdo en estar en desacuerdo…¡Y trabajar desde allí! Las experiencias de los jóvenes de Montería son diversas, llevan un largo camino recorrido, y son complementarias. El campamento permitió conversaciones entre diferentes actores, y sirvió como punto de partida para colaboraciones entre grupos y personas que antes no se entendían como aliados.

  • Las grandes metas son valiosas para tener una visión a futuro, pero es necesario trazar acciones escalonadas, que dirijan los pasos de un grupo de personas hacia su alcance. Tener elementos para identificar actividades concretas, establecer metas a corto plazo y hacer ajustes en el camino es fundamental para lograr los objetivos propuestos.

  • Confiar en el proceso: algunas veces la emoción de construir juntos produce ansiedad. Por lo cual es clave tener paciencia, bien dice el proverbio “si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado”.

  • Las personas son más importantes que la tecnología: algo que nos pone muy contentos es haber comprobado que las relaciones personales, las características locales y las necesidades humanas son el punto de partida para cualquier desarrollo tecnológico.

Agradecemos a todas las personas que hicieron esta primera jornada posible y estamos seguros de que sentamos bases fuertes para el éxito de muchas causas ciudadanas en el departamento de Córdoba. Seguiremos Diciendo y Haciendo.

NOTA AL PIE:

A nuestros amigos de Piedritas a la Ventana los abrazamos con el corazón por la repentina partida de Orianna y Francisco. Pueden estar seguros de que juntos podremos honrar su memoria, recorriendo el camino que trazaron hacia un mundo mejor.