DESPERTÓ COLOMBIA

DESPERTÓ COLOMBIA

Retos y oportunidades para la movilización y participación ciudadana hoy

Por Nadya Hernández B.

Tim Dixon, cofundador de Purpose Europa estuvo en Colombia y a su paso, se reunió con 25 personas provenientes de movimientos sociales, cooperación internacional e instituciones públicas y privadas; para intercambiar opiniones sobre los retos y oportunidades de la movilización y la participación, en la coyuntura actual del país.

Dixon destacó que la mayor oportunidad está en el crecimiento de los movimientos sociales. Compartió las lecciones aprendidas de algunas experiencias de las que ha hecho parte activa: Everytown for Gun Safety, The Syria Campaign y Meu Río.

Impacto positivo de la movilización social en contextos internacionales

Dixon explicó que la construcción de un movimiento no surge solamente de juntarse a hablar, sino que es necesario cambiar la conversación a algo que enganche emocionalmente. Compartió cómo en el caso de Siria centraron sus esfuerzos en crear conciencia sobre el hecho de que no todos “son malos”; para lo cual relataron los problemas humanos desde el enfoque de héroes, de forma que fueran historias inspiradoras. Narraron las vidas de médicos, enfermeras, profesores, rescatistas, y todos aquellos que por su capacidad de resiliencia daban un mensaje de esperanza.

Posteriormente hizo referencia a Meu Río, un laboratorio para la movilización de millenials alrededor de los problemas que los impactan directamente: educación, salud, medio ambiente. De esta experiencia destacó tres puntos clave: la posibilidad de generar afinidad desde la noción de ciudad (que es más fácil de entender, que la de país), la invitación a tomar acción por propias manos, y la suma de tecnología, storytelling y medios de comunicación. De esta iniciativa que se ha expandido a 10 ciudades del mundo, dijo que una de las grandes lecciones es la de comunicar las victorias; lo que permite cohesión, y motiva a quienes son parte de un movimiento a continuar con su trabajo.

Para cerrar su intervención inicial, Dixon compartió las 10 características de los movimientos sociales del siglo 21: son participativos y orientados a la acción; están centrados en sus miembros; cuentan con una construcción de marca que genera identidad; apuntan a las masas y no solo a quienes están más comprometidos; tienen voces auténticas y una gran capacidad de contar historias; integran diversas tácticas; son flexibles y responden oportunamente; sus recursos económicos provienen de sus miembros; conocen los medios de comunicación tradicionales y proveen contenidos auténticos/creativos; y construyen un poder a largo plazo, comprometido con el incremento de la participación.

Retos y oportunidades en el contexto colombiano

Ya centrado en el caso de Colombia, Dixon mencionó los que para él son los principales retos al consolidar un poder ciudadano permanente y activo en el proceso de construcción de paz: (i) conectar los territorios con las grandes ciudades y contar las historias locales; (ii) construir compromiso, crear un movimiento y no solo una historia aislada; (iii) promover la cultura de la colaboración, por encima de la cultura de la competencia, si varias organizaciones están lanzando el mismo mensaje, participando de la misma causa, tiene mucho más impacto que el trabajo aislado; y (iv) comprender que toma tiempo construir movimientos con impacto y sostenibilidad.

Al abrir el debate surgieron diferentes interrogantes, que fueron discutidos de manera abierta, que permitieron alcanzar algunas conclusiones:

Para construir confianza y ser generosos entre los movimientos e iniciativas sociales, es necesario enfocarse más en el largo plazo que en el corto, y encontrar la manera de construir objetivos que estén alineados en esta dirección. Lo más importante no es coincidir en tener las "mismas metas" lo que probablemente genera competencia, sino estar de acuerdo en temas básicos.

Respecto a mantener el entusiasmo de quienes hacen parte de los movimientos sociales en Colombia. Dixon propuso como ejercicio de partida, pensar que es diciembre de 2017 y preguntarse cómo movimiento qué se quisiera haber logrado para entonces. Es fundamental mantener la unidad para encontrar las respuestas a las preguntas, e implementar acciones conjuntas.

Al plantearse cómo alcanzar a quienes se mantienen al margen o son escépticos frente a la construcción de paz; se resaltó que es necesario encontrar aquello que los colombianos no pueden imaginar, y ayudarlos a proyectar. Para esto la única manera es conocer las audiencias: quiénes son, cuáles son sus características, qué es lo que les interesa. Además, hay que dar espacio a narrativas incluyentes, manteniendo la posibilidad de no estar 100% de acuerdo, apelando al futuro y evitando que los temas sean expuestos en clave binaria (positivo-negativo). Este también es un gran punto de partida para construir una narrativa orientada a la reconciliación.

Para cerrar la sesión Dixon compartió dos mensajes clave: El cambio social nunca viene de manera fácil, ni rápida; hay que ser persistentes. Y si algo aprendimos (porque siempre hay algo que aprender) del triunfo de Trump es la intensidad; y este es el momento para Colombia de ser intensos.